lundi 18 avril 2011

Balance de la primera vuelta presidencial en Perú

La primera vuelta arrojó varios resultados.

En primer término muestra el fin de una era en la política peruana: la de los grandes partidos de sólida definición programática, de lazos fuertes con el movimiento social y formadores de elites.

No todo fue de la noche a la mañana, primero fue el declive de la derechista Acción Popular. Izquierda Unida se fragmentó entre la violencia senderista y la dictadura de Fujimori. El Partido Popular Cristiano perdió su última batalla con Lourdes Flores cayendo en la alcaldía de Lima. En esta elección, el APRA no soportó la acción demoledora de su propio gobierno, encabezado por Alan que terminó llamando a votar por la derecha.

A cambio han surgido una diversidad de lemas, más que partidos, de fuerte contenido carismático y escasa profundidad programática. Aunque de matices notorios.

Si todos coinciden en que el Perú ha crecido, también todos los candidatos reconocieron en el debate, que la desigualdad era aberrante. Casi un tercio de las familias peruanas carecen de agua potable mientras en los centros urbanos florecen los malls y las autopistas cruzan el país. De alguna manera, la votación del 10 de abril demuestra algo que ya cruza a toda América Latina: la sorda protesta social ante un modelo que permite crecimiento pero es mezquino e insensible a su entorno social. Y esa protesta se hace sentir contra los encargados de gobernar, es decir, los políticos, y en especial los tradicionales.

La segunda vuelta polarizara al país. Una parte importante del electorado de derecha se siente carente de opciones. Si bien Keiko comparte lo medular del modelo, proviene del mundo plebeyo y no de una familia virreinal. Sensible a su base social, está por verse su compromiso con la fortaleza institucional del país. La izquierda humalista tiene un fuerte desafío: mostrar capacidad de gobernabilidad y ampliar su base de sustentación.

La reciente elección también muestra una amplia participación ciudadana, una activa presencia de jóvenes, y un encomiable reconocimiento a los derechos políticos de los peruanos que viven en el exterior. Buena lección que deberíamos aprender.

Gabriel Gaspar, Director Programa Análisis de Coyuntura – FES-Fundación Chile 21

Publicado en Chile 21, 13/04/2011 (http://www.chile21.cl/)